Saltar al contenido
CAREM360

Tema

Soporte circulatorio mecánico: balón, Impella, ECMO y asistencia ventricular

En el choque cardiogénico por infarto con elevación del ST, la bomba microaxial redujo la mortalidad a 180 días de 58,5% a 45,8% (DanGer Shock, n=360; NNT 8), con más sangrado, isquemia y diálisis. El balón de contrapulsación no la redujo. Elegir dispositivo es decidir qué ventrículo, si oxigenar y por cuánto tiempo.

6 páginas sobre estoRevisó Dr. Fernando Gómez Peña · Cardiólogo Intervencionista

Ningún dispositivo cura el choque. Sustituye durante días o meses la parte de la circulación que falla mientras el ventrículo se recupera, llega un corazón para trasplante o se toma una decisión. Lo que cambia el resultado es a quién se le pone, cuándo, y qué se hace mientras corre.

El soporte no es la última línea: se pone temprano, no cuando ya nada funciona

La idea vieja era escalar fármaco tras fármaco y reservar el dispositivo para cuando ya nada funcionaba. La evidencia de 2024 y las ponencias del bloque de choque dicen lo contrario: el soporte que reduce la mortalidad es el que se pone antes de la falla multiorgánica.

En DanGer Shock la bomba se colocó antes de abrir la arteria, en pacientes en SCAI C sin falla multiorgánica, con menos de doce horas de choque profundo. Ahí bajó la mortalidad trece puntos. Quien llega a estadio E con tres vasoactivos ya no es ese paciente.

La idea que hay que llevarse

  • Poner el soporte temprano reduce la mortalidad; ponerlo como último recurso no la cambia. El beneficio de DanGer Shock es en SCAI C, antes de la falla multiorgánica.
  • Si ya se está pensando en un segundo vasoactivo, el paso correcto es el dispositivo. Sumar fármacos insuficientes pierde la ventana.
  • Escalar en estadios B y C rinde más que hacerlo en D o E. Quien llega tarde sobrevive si es joven, con buen ventrículo derecho y con diuresis; los demás, no.
  • El candidato de DanGer Shock tenía lactato no mayor de 7 mmol/L y menos de doce horas de choque profundo. Esperar a que el lactato pase de 8 es poner el dispositivo a quien ya no se beneficia.
  • La guía ACC/AHA/SCAI 2025 lo recoge: bomba microaxial razonable (clase 2a) en el choque por infarto con elevación del ST.

Qué dispositivo hace qué: en línea o en paralelo, pulsátil o continuo

Los sistemas se ordenan por dos ejes. El primero es su posición respecto a la circulación: el balón de contrapulsación va dentro de la aorta, en línea; una bomba que toma sangre de una aurícula y la devuelve a una arteria trabaja en paralelo al ventrículo. El segundo es cómo empujan la sangre: los neumáticos laten como un fuelle con dos válvulas y producen pulso; los de flujo continuo mantienen una presión media sin sístole ni diástole, y el paciente vive sin pulso palpable.

Los dispositivos, de un vistazo
DispositivoVíaFlujoQué sustituyeTiempo típico
Balón de contrapulsaciónPercutánea femoral (subclavia o aorta directa si no hay acceso)~1 L/minAumenta perfusión coronaria y baja poscarga; no bombeaDías
Impella CPPercutánea femoral, 9 Fr con introductor 14 FrHasta 4,3 L/min (media 3,8)Ventrículo izquierdo; no oxigena14 días según el fabricante
Impella 5.5Quirúrgica, axilar5,5 L/minVentrículo izquierdoMeses
ECMO venoarterialPercutánea o centralFlujo completoCorazón y pulmónSemanas
VitaCor (paracorpóreo neumático)Quirúrgica, cánulas al corazónPulsátil, uni o biventricularUno o los dos ventrículos30 días (registro COFEPRIS)
HeartMate 3 (LVAD implantable)Quirúrgica, ápex a aortaContinuo, levitación magnéticaVentrículo izquierdoAños; terapia de destino

Lo que decide la elección

  • Qué ventrículo falla: izquierdo, derecho o los dos.
  • Si hay hipoxemia: sólo el ECMO oxigena.
  • Cuánto flujo hace falta: del litro por minuto del balón al flujo completo.
  • Para qué se pone: recuperación, trasplante, decisión o destino.

El balón de contrapulsación: qué hace y por qué dejó de ser la primera opción

El balón se infla en diástole, cuando se llenan las coronarias, y se desinfla en sístole. Eso sube la presión diastólica, mejora la perfusión coronaria, baja la poscarga y reduce el consumo de oxígeno del miocardio. Aporta cerca de un litro por minuto: no bombea, desplaza. Ocupa el 90% de la luz aórtica al inflarse y se infla del centro hacia los extremos, así que también perfunde hacia distal.

En IABP-SHOCK II (n=600, choque cardiogénico posinfarto con revascularización temprana) la mortalidad a 30 días fue 39,7% con balón y 41,3% sin él, sin diferencia; a seis años, 66,3% frente a 67,0%. Con esa evidencia dejó de ser primera elección en las guías internacionales. Sigue usándose donde no hay otro dispositivo a la mano, con catéteres cada vez más delgados y menos complicación vascular.

Perlas del balón

  • Posición: dos centímetros por debajo de la subclavia izquierda y por encima de las renales.
  • Tamaño (30, 40 o 50 mL): se elige por la talla.
  • Contraindicaciones absolutas: insuficiencia aórtica moderada o severa, disección o aneurisma aórtico, enfermedad vascular periférica severa y coagulopatía no corregida.
  • Complicaciones propias: hemólisis y trombocitopenia.
  • En paro sin ECG ni presión: modo interno a 100–120 por minuto, y las compresiones se acompasan a ese ritmo.
  • Evidencia: IABP-SHOCK II (RCT, n=600) no redujo la mortalidad a 30 días (39,7% vs 41,3%) ni a seis años (66,3% vs 67,0%).

La bomba microaxial: a quién le cambia la mortalidad

DanGer Shock aleatorizó 360 pacientes con infarto con elevación del ST y choque cardiogénico, en su mayoría SCAI C, con lactato medio de 4,5 mmol/L y fracción de expulsión alrededor de 25%, a tratamiento estándar con o sin bomba microaxial. La mortalidad por cualquier causa a 180 días bajó de 58,5% a 45,8% (HR 0,74; IC95% 0,55–0,99): 13 puntos absolutos, un NNT de 8. Reclutar esos 360 pacientes tomó diez años, y el dispositivo cambió de generación durante el ensayo.

El precio fue claro: más sangrado moderado o grave (21,8% frente a 11,9%), más isquemia de la extremidad (5,6% frente a 1,2%) y más terapia de reemplazo renal (41,9% frente a 26,7%). Ninguna de esas complicaciones se asoció a más muerte, pero sí a más morbilidad. Y el beneficio vale sólo para la población estudiada: infarto con elevación del ST. No se traslada al infarto sin elevación ni al paro extrahospitalario, donde el dispositivo se coloca con frecuencia sin evidencia que lo respalde.

Los dos ensayos que ordenan la decisión
EnsayoDispositivoPoblaciónDesenlace primarioResultado
IABP-SHOCK II (n=600)Balón de contrapulsaciónChoque posinfarto con revascularización tempranaMortalidad a 30 días39,7% vs 41,3% (RR 0,96; IC95% 0,79–1,17) — sin beneficio
DanGer Shock (n=360)Bomba microaxial (Impella)Infarto con elevación del ST y choque, sin paro extrahospitalarioMortalidad a 180 días45,8% vs 58,5% (HR 0,74; IC95% 0,55–0,99) — NNT 8, más sangrado, isquemia y diálisis

El candidato que más se beneficia

  • Choque por infarto con elevación del ST; no por infarto sin elevación ni por paro extrahospitalario.
  • Menor de 75 años: el riesgo vascular sube con la edad, sin ser contraindicación.
  • Lactato inicial no mayor de 7 mmol/L y menos de doce horas de choque profundo.
  • SCAI C o inicio de D, sin falla multiorgánica y con acceso vascular viable.
  • Dispositivo colocado antes de abrir la arteria.
  • Evidencia: DanGer Shock (RCT, n=360), mortalidad a 180 días 45,8% vs 58,5% (HR 0,74; IC95% 0,55–0,99), NNT 8. Guía ACC/AHA/SCAI 2025: clase 2a.

Con o sin hipoxemia: la pregunta que separa Impella de ECMO

Cuando predomina la falla ventricular izquierda se activa el equipo de choque y la primera bifurcación es la oxigenación. Sin hipoxemia, la bomba microaxial descarga el ventrículo y sostiene el gasto. Con hipoxemia, la bomba no ayuda: hace falta un oxigenador, y hoy eso es ECMO. La decisión debe tomarse en las primeras cuatro horas. Si con la bomba persisten hipotensión o hipoperfusión, se escala a la combinación de ECMO con Impella.

La bomba baja la presión venosa central de inmediato y el lactato en las primeras doce horas cuando es suficiente; la diuresis tarda días. El ECMO es más potente para ese efecto, pero su flujo retrógrado carga al ventrículo izquierdo y puede impedir que se vacíe, que es lo que la bomba corrige al añadirse.

Perlas de la escalada

  • Falla izquierda sin hipoxemia: bomba microaxial.
  • Falla izquierda con hipoxemia: ECMO, porque la bomba no oxigena.
  • Hipoperfusión que persiste con la bomba puesta: se añade el oxigenador y quedan los dos.
  • La decisión se toma en las primeras cuatro horas, con gasto cardiaco medido y con el equipo de choque, no con la presión arterial sola.

Colocar, vigilar y retirar: lo que decide las complicaciones

La punción se guía por ultrasonido sobre la femoral común, por encima de la bifurcación, y se deja un precierre con sutura para cerrar sin cirugía al retirar. El catéter mide 9 Fr, pero entra por un introductor de 14 Fr: ése es el que produce isquemia, así que se retira cuanto antes y la arteriotomía se reduce a 9 Fr. La posición correcta deja el sitio de succión 3,5 centímetros por debajo de la válvula aórtica, con el pigtail lejos de la mitral; en el ecocardiograma se busca el doble borde bajo la válvula.

La consola dibuja dos curvas: la aórtica en rojo y la ventricular en blanco. Si las dos son ventriculares, el dispositivo está demasiado adentro y basta traccionarlo unos centímetros en la cama. Si las dos son aórticas, se salió del ventrículo y hay que volver a la sala para recolocarlo. La potencia va de P0 a P9; P9 es el máximo aporte, y el flujo real depende de la talla del paciente.

  • Hemólisis: casi siempre es posición (succión pegada a un músculo papilar o a la pared) o potencia máxima. Se recoloca a nivel medio ventricular y se baja a P7 o menos; los dispositivos más grandes hemolizan menos.
  • Fibrilación ventricular con la bomba encendida: el paciente conserva flujo cerebral y suele seguir alerta. Se seda y se desfibrila, sin compresiones de rutina; sólo si la arritmia no cede se comprime, porque el ventrículo derecho no está asistido. En paro se baja a P2–P3 para no vaciar el ventrículo.
  • Pérdida de pulsatilidad durante la angioplastia: ocurre hasta en la mitad de los pacientes que necesitan el dispositivo y obliga a dejarlo al menos un día. La presión media en aorta se sostiene aunque la válvula aórtica no abra.

Tiempos

  • Impella CP: 14 días según el fabricante; se ha usado más, y un CP puede cambiarse por otro.
  • Impella 5.5: meses.
  • El modo automático sube por escalones y baja cuando la presión sistémica se recupera; no sustituye a alguien al lado del paciente.

Cuando el choque no se resuelve: puente a qué

Cada máquina se pone con un destino. Puente al trasplante, para quien espera un corazón y se deteriora. Puente a la decisión, cada vez más frecuente: el paciente llega en paro o con un infarto masivo, se conecta y en uno o dos días se sabe si hay daño cerebral, infección o discrasia que contraindique seguir. Puente a la recuperación, cuando el ventrículo se repone en meses y el dispositivo se retira. Y terapia de destino, para quien no es trasplantable y vivirá con el dispositivo.

El trasplante no alcanza para todos: en el mundo se hacen unos 4.000 al año, la mitad en Estados Unidos, y la cifra no ha crecido en diez años pese a la procuración a corazón parado. Quien sobrevive el primer año tiene 80–90% de supervivencia en centros de alto volumen y cerca de 70% a cinco años, pero el camino pasa por estancias largas, desnutrición, diálisis y traqueostomía.

Asistencia de larga duración
SistemaTipoPara quiénDato
HeartMate 3LVAD implantable, levitación magnéticaPuente a trasplante o destinoÚnico implantable aprobado; pacientes en clase I más de 12 años
VitaCorParacorpóreo neumático pulsátil, uni o biventricularChoque refractario; puente a recuperación o trasplanteDiseño y fabricación mexicanos; registro COFEPRIS de 30 días; 90–120 días en modelo ovino
Berlin HeartParacorpóreo pulsátil, ventrículos de 10 a 100 mLPediatría y neonatosEl único con soporte puro para esa población
Corazón artificial totalSynCardia (neumático), Carmat (todo implantable)Puente a trasplanteLa batería es el límite: la energía transcutánea calienta la piel

Perlas de la larga duración

  • Cáncer reciente contraindica la inmunosupresión del trasplante: se implanta un LVAD y, con cinco años libres de enfermedad, se puede trasplantar.
  • La anticoagulación es el punto cardinal del posoperatorio: ni sangrar ni trombosar el sistema.
  • VitaCor: duración sistólica de 30%, presiones de 200 a 250 en quirófano que suben al cerrar el esternón.
  • La cápsula del VitaCor debe dejar un 20% de remanente; si se vacía de más, o sobra presión o falta volumen.

De un masaje cardiaco abierto al corazón artificial

La asistencia circulatoria nace de una escena de guerra: un residente de cirugía, O. H. Frazier, dio masaje cardiaco directo a un soldado herido en un helicóptero en Vietnam y lo llevó vivo al hospital. De ahí salió la idea de que una bomba podía mantener la circulación mientras el corazón fallaba.

Los balones se expandieron con la cirugía coronaria de los años ochenta. Los dispositivos percutáneos salieron del quirófano a la sala de hemodinamia, y por eso hoy se usan en más pacientes. En México los dispositivos se usan desde 1993, y el equipo de choque cardiogénico que reúne cardiólogo, cirujano, intensivista, anestesiólogo, perfusionista y enfermería es hoy la práctica, no el futuro.

Revisión y fuentes

Revisado por Dr. Fernando Gómez Peña · Cardiólogo Intervencionista · el 14 de septiembre de 2026

Fuentes

  1. DanGer Shock. Møller y cols., N Engl J Med, 2024;390:1382–93
  2. IABP-SHOCK II. Thiele y cols., N Engl J Med, 2012;367:1287–96
  3. Guía ACC/AHA/SCAI 2025 de síndromes coronarios agudos

En CAREM360

Todo lo que hay sobre soporte circulatorio mecánico: biac, impella, vitacor

Pon a prueba lo que leíste

8 preguntas de casos clínicos sobre este tema, con su respuesta explicada y revisadas antes de publicarse.

Ver las tarjetas

Preguntas frecuentes

Lo que más se pregunta

¿La bomba microaxial reduce la mortalidad en el choque cardiogénico?

En el choque por infarto con elevación del ST, sí: DanGer Shock (n=360) encontró 45,8% de mortalidad a 180 días con Impella frente a 58,5% sin él (HR 0,74; IC95% 0,55–0,99), un número necesario a tratar de 8. El beneficio no se ha demostrado en infarto sin elevación del ST ni en paro extrahospitalario, y cuesta más sangrado, isquemia de la extremidad y terapia de reemplazo renal.

¿Cuándo se pone el soporte mecánico: al principio o cuando los fármacos fallan?

Temprano. En DanGer Shock la bomba se colocó antes de abrir la arteria, en pacientes en SCAI C sin falla multiorgánica y con menos de doce horas de choque profundo, y ahí redujo la mortalidad trece puntos. La regla expuesta en CAREM 2026 es que si ya se piensa en un segundo vasoactivo, el paso correcto es el dispositivo; escalar en estadios B y C rinde más que hacerlo en D o E.

¿Sirve el balón de contrapulsación en el choque cardiogénico?

Mejora la perfusión coronaria y baja la poscarga, pero no redujo la mortalidad en IABP-SHOCK II: 39,7% frente a 41,3% a 30 días y 66,3% frente a 67,0% a seis años. Por eso dejó de ser primera elección. Conserva un lugar donde no hay otro dispositivo disponible y en indicaciones como la insuficiencia mitral severa por infarto.

¿Cuándo se elige ECMO en lugar de Impella?

Cuando hay hipoxemia. La bomba microaxial descarga el ventrículo izquierdo y sostiene el gasto, pero no oxigena; un paciente con falla izquierda e hipoxemia necesita un oxigenador. Si con la bomba persisten hipotensión o hipoperfusión, se combinan los dos.

¿Cuáles son las contraindicaciones absolutas del balón de contrapulsación?

Insuficiencia aórtica moderada o severa, porque el inflado diastólico agravaría la regurgitación; disección o aneurisma aórtico; enfermedad vascular periférica severa; y coagulopatía no corregida.

¿Qué significa que un paciente con Impella entre en fibrilación ventricular y siga hablando?

Que la bomba mantiene flujo cerebral aunque el ventrículo no eyecte. La conducta es sedar y desfibrilar; las compresiones se reservan para cuando la arritmia no cede, porque el ventrículo derecho no está asistido. En paro conviene bajar la potencia a P2–P3.

¿Qué es VitaCor?

Un dispositivo mexicano de asistencia ventricular paracorpóreo, neumático y de flujo pulsátil, con cánulas al corazón y consola externa. Puede asistir uno o los dos ventrículos, como puente a recuperación o a trasplante, con registro sanitario de COFEPRIS por 30 días y uso comercial desde mayo de 2025.

Newsletter semanal · gratis

Lo nuevo de cardiología, cada lunes

Cada lunes, el semanal de CAREM360 trae los ensayos y las guías de la semana, más una viñeta clínica para resolver con su respuesta explicada. Lo firma un cardiólogo.

Esto es una muestra de lo que hay dentro

Las ponencias magistrales del congreso, los cursos y el archivo de las cuatro ediciones viven en CAREM360 Pro. Lo de esta página se queda abierto.

Ver qué incluye Pro